La constante durante la ceremonia en honor al fenecido presidente del Partido Popular Democrático y exlegislador fue su capacidad de trascender líneas políticas

Una multitud, encabezada por los familiares de Ferrer Ríos, escoltó el féretr...
Una multitud, encabezada por los familiares de Ferrer Ríos, escoltó el féretro con los restos mortales del político. (Xavier J. Araújo Berríos)

El funeral de Estado para despedir ayer al presidente del Partido Popular Democrático (PPD), Héctor Ferrer Ríos, en el Capitolio, sirvió para unir al pueblo al que se entregó en sus 48 años de vida.

Por más de cuatro horas, en un emotivo y significativo acto en el que participaron los más altos representantes de las tres ramas de gobierno, quedaron atrás las divisiones ideológicas. Fueron precisamente los líderes de los tres partidos políticos los que elogiaron la capacidad de Ferrer Ríos de trascender líneas partidistas.

Por eso, el mensaje constante durante toda la ceremonia fue una invitación a aprender del legado de Ferrer Ríos por su dedicación al servicio público, la lucha por sus convicciones y su entrega por una causa primordial: el bienestar del país.

“La gran convocatoria es que recojan sus actos buenos y la excelencia y la hagan suya. Esa es una gran convocatoria. Que los que tengan la dicha de conocer cómo, a pesar de su enfermedad, se esforzaba por aliviar el dolor de otros, que lo imiten, esa es otra gran convocatoria”, dijo el padre Pedro Ortiz, al inicio de la ceremonia en la rotonda del Capitolio.

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    Los restos del líder político Héctor Ferrer fueron llevados durante la tarde del jueves a la sede del Partido Popular Democrático (PPD). (Xavier J. Araújo Berríos)

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    Eduardo Ferrer, hijo menor de Héctor, se coloca una bandada con el apellido de ambos previo a la procesión. (Xavier J. Araújo Berríos)

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    El padre de Héctor Ferrer, Eugenio, también se puso la bandada. (Xavier J. Araújo Berríos)

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    Eduardo y Marielissa, hijos de Héctor Ferrer, rumbo al partido que su padre presidió. (Xavier J. Araújo Berríos)

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    El alcalde de Cayey, Rolando Ortiz, toca la bandera del partido. (Xavier J. Araújo Berríos)

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    Victoria ‘Melo’ Muñoz se acerca a la carroza fúnebre donde están los restos de Ferrer. (Xavier J. Araújo Berríos)

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    La bandera popular arropó la comitiva fúnebre durante la caminata. (Xavier J. Araújo Berríos)

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    Igual sucedió con la bandera puertorriqueña. (Xavier J. Araújo Berríos)

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    Los líderes populares Roberto Prats, Aníbal José torres y Eduardo Bhatia. (Xavier J. Araújo Berríos)

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“Los que conozcan de su amor por el deporte, por los animales, por cualquier compartir sencillo con los amigos, que muestren el valor de esas luchas. Amigo Héctor José, que seas feliz en el cielo y que aquí -en la tierra- quede tu memoria”, agregó el sacerdote.

Mientras todos escuchaban, el féretro de Ferrer Ríos resaltaba al fondo del recinto resguardado por dos arreglos florales y cubierto por una bandera de Puerto Rico.

Una foto grande mostraba al líder de la Pava con una amplia sonrisa.

En ese cuadro, fijó su mirada el gobernador Ricardo Rosselló Nevares antes de dirigirse al podio. Igualmente, se detuvo un segundo para tocar el ataúd de madera que tenía un rosario y un crucifijo sobre la bandera de Puerto Rico.

“El pueblo de Puerto Rico pierde un ser humano de excelencia”, dijo el primer ejecutivo, quien aprovechó el momento para convertir en ley el proyecto que designa el Centro Comprensivo de Cáncer con el nombre de Héctor José Ferrer Ríos.

Aseguró que lo nombró con la intención de honrar su memoria, pero también para que sea un “símbolo de esperanza”.

Habló de Ferrer Ríos como si fuera su mentor.

“Tengo dolor, (pero también) tengo alegría porque (estoy) viendo aquí un pueblo unido apoyando la gallardía y el compromiso de un ser humano”, indicó el gobernador. “Héctor Ferrer dio el máximo por Puerto Rico”, afirmó.

En iguales términos se expresaron los líderes legislativos Thomas Rivera Schatz y Carlos “Johnny” Méndez, así como cada uno de los portavoces de minoría de los dos cuerpos legislativos.

Tanto Rivera Schatz como Méndez describieron al líder popular como una persona “capaz, decente y comprometida”.

Pero quien mejor pareció describir a Ferrer Ríos fue la comisionada residente en Washington, Jenniffer González. Incluso, la familia del político le dijo públicamente a González que tenía un lugar “especial” entre ellos.

“La satisfacción más grande es encontrar un amigo en un adversario político”, dijo, con orgullo, González, quien milita en el Partido Nuevo Progresista. Pese a ello, Ferrer Ríos y González fueron cómplices en el trabajo legislativo mientras ambos ocuparon escaños en la Cámara de Representantes.

González y Ferrer Ríos redactaron solos el reglamento de ese cuerpo para el cuatrienio del 2009 al 2012.

Tantos amigos hizo Ferrer Ríos dentro y fuera de su partido que el exrepresentante penepé Ángel “Gary” Rodríguez tuvo a cargo la lectura de la semblanza del fenecido líder.

Y quedó demostrado, durante los actos protocolares, que el presidente del PPD también cosechó amigos fuera de la arena política.

A las afueras del Capitolio, se observó a muchas personas que no pudieron entrar al Capitolio.

Mercedes Román, residente de San Juan y jubilada de la Autoridad de Edificios Públicos, acudió porque “Héctor Ferrer estuvo siempre a favor de la clase trabajadora puertorriqueña, que son las hormigas productoras de este país”.

En el interior del Capitolio, también hubo quienes lo respetaban y apreciaban, aunque no pertenecen a la clase política. Ese era el caso de la joven universitaria Tiffany Ann Sierra Hernández, quien recibió ayuda de Ferrer Ríos para obtener el equipo que le permitió oír.

Momento más emotivo

La joven dedicó al líder popular dos cánticos que sirvieron de escenario para el momento más difícil y emotivo para la familia de Ferrer Ríos, particularmente para sus hijos Héctor Enrique, Marielisa y Eduardo.

Estos últimos dos no pudieron contener las lágrimas mientras escuchaban los cánticos. El más afectado fue el hijo menor de Ferrer Ríos, Eduardito, como cariñosamente le llaman. El niño buscó el consuelo, primero de su tío, el exrepresentante Eduardo Ferrer Ríos y luego de sus abuelos Martiza Ríos y Eugenio Ferrer Colom.

En un aparte con El Nuevo Día, Ferrer Colom sostuvo que su hijo le enfatizó al final de sus días “que le cuidara los nenes”. Elogió la fibra de servidor público de Ferrer Ríos, que “respondía a las necesidades sin ánimo de echarse algún tipo de gloria”. “Ese tipo de espíritu de servicio es el que debe prevalecer no solamente en la Legislatura, sino en todas las agencias del gobierno, porque se ha perdido”, dijo Ferrer Colom.

Los hijos de Ferrer Ríosfueron los principales portavoces de sus enseñanzas. Todos expresaron el amor profundo por su progenitor.

“Nos crio, nos guio y nos seguirá guiando. Luchó contra el cáncer. Ganó porque nos enseñó, a través de toda su vida, que más importante que el resultado, era cómo llegar”, declaró Héctor Enrique.

La ceremonia culminó en el Capitolio con la entrega de la bandera a la madre de Ferrer Ríos.

“Héctor dio la vida por este pueblo”, afirmó la mujer, emocionada.

Los restos de Ferrer Ríos fueron trasladados de la Casa de las Leyes pasadas las 2:00 p.m., pero con ello no terminó el homenaje a su figura y su desempeño.

En una larga caravana y al son de música, su cuerpo fue llevado hasta la entrada de la sede del PPD, en Puerta de Tierra. Durante el trayecto, la comitiva fúnebre fue aplaudida, le lanzaron flores, el coche fue ubicado bajo una enorme bandera de Puerto Rico y hasta le lanzaron pétalos de rosas desde un helicóptero.

La familia del presidente del PPD optó por hacer también el recorrido y hasta llevaron bandanas que leían “Ferrer”.

Desde el segundo piso de la Pava, se observaba a parte del equipo de trabajo de Ferrer Ríos llorar y tomarle fotos al féretro.

Marineli, la hermana de Ferrer Ríos, dijo que su hermano “dejó una huella”. “Y eso es lo que tienen que hacer, seguir su legado, seguir lo que él sembró. Él dejó una huella”, puntualizó.

Mañana, en la funeraria Ehret, habrá una misa y luego los restos de Ferrer Ríos serán cremados.

Por Gloria Ruiz Kuilan

Fuente: EL NUEVO DIA

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Temas: Categorías: America Puerto Rico

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