El diputado nacional considera que es la única manera de consolidar el espacio. Está en contra de la polarización y asegura que el 2018 “fue el peor año desde el 2002”.

Martín Lousteau: “Cambiemos debería ampliarse cuánto antes”

– Que dejó el año que acaba de terminar?

– El 2018 fue el peor año desde 2002, en inflación, aumento de la pobreza, caída de la actividad económica, pero sobre todo emocionalmente: otra vez sopa. La palabra para describir dónde está Argentina es fragilidad. En lugar analizar porque en Argentina no crecemos, estamos viendo como lidiamos con la superficie del problema, que es la elección de este año y que no va a solucionar nada. Nunca discutimos cómo es el problema de fondo.

Entrevista a Martin Lousteau.
Fotos Emmanuel Fernandez
Entrevista a Martin Lousteau.
Fotos Emmanuel Fernandez

– Los gobiernos gozan de momentos para hacer una amplia convocatoria y discutir los problemas de fondo…

– Pepe Mujica dijo cuando asumió, la Educación va a ser la prioridad. Y uno tiene que definir que cosas no son la prioridad, pero también qué cosas no son prioridad y esa es la discusión que Argentina aun no dio. Reimaginar el Estado es una tarea colectiva, no la puede hacer alguien solo contra los demás. La gran convocatoria es redefinir cómo debe ser el Estado argentino en el siglo XXI para exportarlo al mundo.

– ¿Cómo juega en la idea de un gran acuerdo, la grieta?

– La idea de la grieta, de la polarización, es una calamidad para la construcción de la Argentina. Porque si tu discurso es, soy yo o el caos, para aquellos que lo compran, si llegas a perder, la sensación que tienen es de caos. Y como ningún gobierno en Argentina puede decir yo hice todo bien, aunque el otro sea el caos, tenés la posibilidad de perder. Entonces la sensación que le transmitís a una parte de la sociedad, a los inversores extranjeros y locales, es que es todo otra vez muy frágil. No tenemos un rumbo colectivo y lo que pase depende de la tómbola de las elecciones.

– ¿Por qué Macri no hizo esa gran convocatoria para encontrar soluciones?

– Hay tres elementos de por qué no convocaron. Hay gente que dice que subestimaron la herencia. Creo que hubo y sigo viendo en el oficialismo una subestimación de la realidad o una sobreestimación de la capacidad para el futuro. El segundo es que Argentina es una economía y una sociedad muy cíclicas. Y hay momentos en que te va tan bien en la consideración popular que pensás que todo va a seguir igual. Pero la gente es muy volátil.

Y hay un tercer componente, del contexto global, la competencia por la atención. La sociedad multiplica un montón de demandas al mismo tiempo que no son fáciles de satisfacer, que a veces no son prioritarias, pero afecta la imagen de los líderes. Emilio Monzó tiene una frase que a mi me gusta, que es, hacer política es entender las necesidades del otro. Las propias ya las conoces.

– ¿Cambiemos no entendió las necesidades del otro?

– El PRO hizo algo con Cambiemos que generó una pérdida muy importante. Cambiemos tenía la oportunidad de cambiar las reglas de juego de la política argentina. Ganar por primera vez un espacio, no peronista, que termina por primera vez el mandato y te puede ganar la elección. Eso debería forzar al peronismo, al ver un espacio así del otro lado, a mejorar su propia propuesta. Cuando se encierra en el PRO, deja de percibirse como una coalición estable con gran capacidad de reacción, buen diagnostico e implementación.

– ¿Cuándo se encerró?

– En la elección legislativa muchos pedíamos ampliarse, pero tuvieron un gran apoyo y los hizo equivocarse mucho. Hubo euforia y después vinieron los errores de la reforma previsional, las tarifas.

También creía, y lo dije hace un año, que el mandato del presidente Macri tenía que ser de transición. Para mi su legado tenía que haber sido: “yo los saque del populismo al que íbamos, establecí Cambiemos como un actor definitivo de la política argentina, y eso hace mejor al peronismo”. El mandato suyo era el de cambiar el funcionamiento del sistema político. Sigo creyendo que debería ser así.

– ¿Esa oportunidad se perdió?

– Salvo que Cambiemos entienda este problema y se amplíe, y convoqué a los que no estamos en Cambiemos pero tenemos coincidencias en algunas cosas y diferencias en otras. Decir, voy a ganar y voy a gobernar mejor y voy a ser mas amplio, sin preocuparse por la otra visión (CFK). Eso te evitaría los temores de hacia donde va la Argentina, daría una señal local y externa muy buena y te evitaría las incertidumbres financieras. Cuál es mi temor? Que el gobierno haga esto desde la debilidad si aumenta la probabilidad que gane el otro y viene la incertidumbre financiera.

Cambiemos es una coalición y las coaliciones compiten en la arena electoral y después acuerdan las políticas públicas. Lo que no podes hacer es no competir en la arena electoral y después competir por la política pública en la coalición. Lo otro que no puede hacer es decirte no compitas y después acompañas.

– Dice que no está en Cambiemos, sin embargo la UCR porteña firmó su intención de ir hacia Cambiemos en la Ciudad

– En la Ciudad de Buenos Aires no hubo Cambiemos porque al PRO no quiso y el año pasado dijo que le interesaba constituirlo. Los partidos se sentaron a armar una junta promotora de Cambiemos. Eso quedó ahí, pero una de las cosas que hizo el Jefe de Gobierno es sacar una ley donde ahora puede decidir si las elecciones van juntas o separadas, si usa o no boleta electronica. Todo como si fuera un caudillo de la Argentina profunda hace 30 años.

Nos hemos plantado contra el juego en la Ciudad y hace poco aprobaron incluso el juego electrónico. Y en lugar de cobrarle impuesto nuevo a las empresas, le van a cobrar a los que juegan. Todavía tenemos mucho para hablar los partidos. Existe la intención, pero tiene que ser con reglas claras para que todos puedan competir en pie de igualdad.

– ¿Va a ser precandidato presidencial por la UCR?

– Todavía no tomé ninguna decisión de lo que voy a ser este año. No importa quién gane porque la política es peor que antes, no hay más dirigentes como Alfonsín Si uno dice que todo en Argentina se degradó, la política también se degradó. Estoy escribiendo un libro sobre eso, el diagnostico de la Argentina lo mas llano posible para dar mi visión de lo que viene ocurriendo. Cambiemos debería ampliarse cuanto antes, tener otras voces que digan también lo que hay que hacer, que amplíen la capacidad de apoyo para que después exista un mandato. El Gobierno necesita ampliarse, convocar gente y discutir por qué le fue mal.

– ¿Ampliarse con quiénes?

– Ampliarse es entender que hay ciertas partes, ya sea de la Coalición o del radicalismo que no piensan como el PRO y que tienen ganas de competir. El PRO es la derecha de Cambiemos, el espacio más conservador. Tengo mucha afinidad con Lifschitz, con Stolbizer, que no están dentro de Cambiemos, y con Alfonsín, cuyo partido está. Tienen una visión ética del Estado, una experiencia de gestión en el caso de Miguel, una buena valoración popular. Son actores que pueden enriquecer Cambiemos y yo me siento mas cerca de ellos que del PRO.

– Y esa necesidad, ¿se percibe dentro de Cambiemos?

– Cambiemos es como una cebolla. El corazón es el PRO pero después hacia fuera hay capas. Carrió de vez en cuando dice cosas mas graves que la oposición. El radicalismo está diciendo que no se siente cómodo, por lo menos una parte, y hay un sector PRO que está en desacuerdo. Vos ves a Emilio Monzó, a Rogelio Frigerio a Sebastián García de Luca, ves muchos del PRO que te dicen no estamos de acuerdo. Te vas mas adentro y vez diferencias entre Rodríguez Larreta-María Eugenia Vidal con Marcos Peña.

– Lifschitz y Stolbizer están en conversaciones con Alternativa Federal. ¿Se iría con ellos?

– Ese no es mi espacio. Ahora la Argentina no es un país del que estamos exentos de una crisis mas grande que requiera una convocatoria mas amplia. Quiero mucho este país y siempre voy a estar dispuesto a colaborar en una situación extraordinaria. Pero mi espacio no es el peronismo.

– ¿Sigue con la idea de apuntar al Ejecutivo porteño?

– A mi me encantaría ser jefe de gobierno porteño. Hay obras que son interesantes, alguna que tiene que ver con el tránsito, pero después no veo aciertos en la política de seguridad, veo mucho desdén con la educación pública, no veo compromiso con la salud pública. Creo que Rodríguez Larreta es un buen gestor pero con prioridades distintas de las que tenemos nosotros.

– Qué significa que Cristina Kirchner tenga chances de volver?

– Es la demostración del fracaso de un país que no pudo avanzar de una manera definitiva. Hay dos elementos. Las cosas evidentemente no salieron bien y lo otro es el juego de instalar a Cristina. Yo siempre creo que el mejor test de un buen gobierno es perder con alguien que es mejor. Si perdés con uno que vos consideras que es peor, que la gente abandonó y que le dio la espalda en tres elecciones, algo te vas a tener que replantear de cómo fue tu administración.

Walter Schmidt

Fuente: CLARIN

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Temas: Categorías: Argentina America Titulares

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