Pablo López, Manuel Carrasco, Rosa López, Juan Camus y Beth consideran que su paso por la academia más famosa de televisión ha marcado negativamente su carrera profesional

No es oro todo lo que reluce en Operación Triunfo. El talent show, que desde su pasada edición ha recuperado el éxito de sus inicios, no ha resultado igual de beneficioso para todos. El último que se ha pronunciado sobre ello ha sido Manuel Carrasco, quien ha asegurado recientemente que los concursantes que salen del programa tienen que demostrar todo para que la gente les escuche sin prejuicios. “El programa fue un estigma chungo y salir ileso de eso me parece increíble”, ha dicho el cantante sevillano en una entrevista en El Mundo.

Carrasco no ha sido el único. Aquí un repaso a otros artistas que también consideran que su paso por la academia más famosa de televisión ha marcado su carrera profesional y no precisamente para bien. 

Juan Camus. Es sin duda el caso más famoso. Formó parte de la primera edición de Operación Triunfo pero, a diferencia del resto de sus compañeros, Camus no destacó especialmente durante su paso por la Academia. Su mayor polémica surgió en 2016, en vísperas de la celebración de los 15 años desde OT1, cuando se negó en un primer momento a participar en el reencuentro, tanto el programa documental como el concierto, por motivos económicos. “Me estáis pidiendo por Facebook y Twitter que por favor no falte. Yo agradezco EN EL ALMA vuestras muestras de cariño , pero de mí no depende. No he recibido una contraoferta de Gestmusic o Universal Spain. ‘Negociar’ en mis manuales de la Universidad no era ‘Lo tomas o lo dejas”. Así de claro fue el cantante en su cuenta de Facebook, aunque finalmente accedió y formó parte de la reunión junto al resto de los concursantes. La cosa no quedó ahí.

Juan Camus, durante la premiere de 'Yo, robot' en 2004.
Juan Camus, durante la premiere de ‘Yo, robot’ en 2004. Cordon Press

El pasado octubre, con motivo del 17º aniversario de la primera edición, la actual directora de la academia, Noemí Galera, quiso celebrarlo con una foto de todos en Instagram, y fue nombrándolos uno a uno. Camus no dudó en contestar: “Pero qué falsos sois, que después de apoyaros en los castings de la nueva edición, invitasteis a todos a la gala de Navidad menos a mí ‘por falta de repertorio’. Cómo engañáis a la gente. Menos mal que el espíritu de OT va más allá que vuestras zancadillas”. El cantante, de 45 años, hacía referencia al especial de Navidad de Operación Triunfo 2017, donde no contaron con su asistencia.

Rosa López. Los problemas de Rosa, la ganadora de la primera edición y renombrada Rosa de España, no se fraguaron dentro de la Academia, sino justo después de abandonarla. Ella misma, decía en 2013: “Aún me ven como en OT y eso me limita”. Para empezar, ella misma ha contado en alguna ocasión que nunca recibió el dinero que le correspondía como triunfadora del concurso, 90.000 euros. “Estaba en Babia. Seis años después empecé a preguntarme cuál era el beneficio de que no pudiera hacer vida normal. En ese momento llamé a mi padre, me puso al día de todo y descubrí que le habían engañado”, contó hace un año.

Además, en el programa de Bertín Osborne también explicó que en plena gira con sus compañeros de OT una especie de curandera le pinchó unas inyecciones que le hicieron daño y casi le hicieron perder la voz. 15 años después del programa, la carrera de López no ha terminado de despegar y ha roto con su discográfica.

Pablo López. Quedó segundo de la sexta edición de OT, en el año 2008, cuando el formato vivía sus horas más bajas. Siguiendo la estela de los segundos —David Bisbal, Manuel Carrasco—, López ha cosechado un gran éxito, aunque ha sido tiempo después de que acabara el programa. Así recordaba su paso por la academia en una entrevista con EL PAÍS: “Lo podría describir como un parque de atracciones. Entras, disfrutas, pero al final del día se cierra y te tienes que ir a casa. Es decir, sales de OT, llenas plazas de toros, vendes miles de discos…, pero cuando se acaba el programa tienes que empezar de menos cero porque quedan los prejuicios”. Además de esos prejuicios, el intérprete de El patio también ha hablado de la falta de la libertad. Lo hizo precisamente durante su visita el año pasado a OT 2017. “No os olvidéis nunca de la libertad. Hay que ser libres, y sobre todo en la música”, dijo tras actuar y en referencia a su paso por el programa musical, cuando se convirtió en el centro de todas las críticas de un ácido Risto Mejide, que entonces formaba parte del jurado.

Ainhoa Cantalapiedra, en la premiere de la obra 'La vida resuelta' en 2014.
Ainhoa Cantalapiedra, en la premiere de la obra ‘La vida resuelta’ en 2014. Cordon Press

Beth Rodergas. Sobre el prejuicio de haber participado en Operación Triunfo también ha hablado en más de una ocasión la artista catalana, quien quedó tercera clasificada de la segunda edición del programa y, además, representó a España en Eurovisión en 2003 con la canción Dime. “No considero OT un lastre, pero tener cierta credibilidad es muy difícil si has pasado por ese programa. Sé que me costará años ganarme la credibilidad musical porque, lamentablemente, la gente tiene muchos prejuicios”, dijo la cantante en una entrevista a 20 Minutos en 2007. La catalana también ha hablado de la libertad, directamente contra la discográfica que se encarga de los concursantes una vez salen de la academia, en su año Vale Music: “Me largué porque no estaba de acuerdo con lo que se me imponía, al igual que pasó con otros muchos exconcursantes. La discográfica hablaba un lenguaje muy diferente al mío, tanto de estilos musicales como de la manera de enfocar una carrera”.

Ainhoa Cantalapiedra. La vizcaína ganó la segunda edición de OT, aunque su carrera tampoco llegó a despegar. Su primer disco, llamado Esencia Natural y lanzado en julio de 2003, pasó prácticamente inadvertido para el gran público. Pocos meses después tuvo que suspender su gira de conciertos prevista por un accidente de tráfico. Años después, Cantalapiedra acusó a TVE de truncar su carrera y, aunque suelen contar con ella para los momentos de recuerdo de aquella segunda edición, ha afirmado que la quería fuera. “Querían que yo no ganara y trataron de destruir mi imagen, cosa que incluso me reconocieron cuando gané”, explicó en El Mundo en verano de 2014. “Mi historia era la del patito feo, la de la fea gordita que venía del pueblo con su chándal y sus Martins. Pero el público me votó y reventó sus planes”.

El País

Fuente: EL PAÍS

Share
Temas: Categorías: Entretenimiento

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds