Los amigos del millonario australiano James Packer revelan, dos años después de la ruptura de la pareja, su estrategia para separarlos

Mariah Carey y su exprometido, el multimillonario australiano James Packer, fueron una pareja inusual desde el principio. Tras conocerse en 2014, mantuvieron una relación de bajo perfil hasta 2016, cuando el empresario, de 51 años, le pidió matrimonio a la cantante, de 48 años, con un anillo de diamantes de 36 quilates. Diez meses después el compromiso era historia, y aunque ninguno de los dos ha explicado los motivos, fuentes cercanas aseguraron que el australiano no compartía el tren de vida de la cantante, ni tampoco sus derroches económicos.

A más de dos años de la boda frustrada, un libro biográfico sobre el magnate de los casinos, titulado The Price of Fortune, revela algunos detalles de lo que sucedió en las semanas previas a la ruptura de la pareja. Como recoge The SundayTimes el pasado martes, Packer confiesa en el libro que cuando conoció a Carey, él tenía una deuda de miles de millones de euros y que estaba perdiendo por sus inversiones en el mundo del cine —Packer produjo películas como La excepción a la regla, protagonizada por Lily Collins en 2016, y The Audition, un corto protagonizado por Leonardo DiCaprio y Robert De Niro, en 2015 —. “Estaba en un punto muy bajo en lo personal”, cuenta el exprometido de la cantante. “Mariah es una mujer muy inteligente. Pero [el compromiso] fue un error para ella y para mí”, admite en sus memorias.

Su complicada situación económica, a la que se sumó además una deuda con la hacienda australiana de 362 millones de dólares (cerca a 315 millones de euros), llevó a que Kerry Stockes, gran amigo de Packer, lo impulsara a refugiarse en Israel. Para evitar que el australiano cambiase de opinión y volviese a Estados Unidos, Stockes, de 78 años, llegó a hacer aterrizar el avión privado donde viajaba el magnate con la excusa de que el aeroplano necesitaba una revisión.

Mariah Carey y James Packer, a comienzos de 2016.
Mariah Carey y James Packer, a comienzos de 2016. Cordon Press

Esto ocurrió un par de semanas antes de la lujosa boda que la pareja había planeado en Bora Bora (Polinesia Francesa), lo que creó cierta tensión con la cantante estadounidense, pues esta pensó que estaban secuestrando a su prometido para evitar el enlace. “Estaban amenazando con ir a la policía por secuestrar a James; hubo algunas palabras fuertes”, cuenta Stockes, en el libro publicada el pasado lunes.

Para entonces, Stockes había tomado el mando de los asuntos personales de Packer, por lo que frenó cualquier intento de la artista por encontrase con el magnate. “Ellas [Carey y su representante] querían mandar un avión chárter de Las Vegas a Israel, pero yo no lo aprobaba. Fui acusado de separar a los tortolitos”, revela el también australiano al autor del libro, Damon Kitney.  

“Lo que sí hice fue suspender la boda”, mantiene Stockes. “Tuvimos problemas en el momento porque la representante de Mariah fue muy insistente en que la pareja no fuese separada y que la boda se llevara a cabo. James estaba molesto por no ver a Mariah, pero no estaba seguro”, continúa, antes de aclarar que él nunca tuvo nada en contra de la cantante, y que en realidad disfrutaba de su compañía.

Cuando finalmente Packer volvió a Estados Unidos en marzo de 2016, el momento de su boda ya había pasado. “James todavía esperaba casarse con ella, pero las circunstancias habían cambiado…todo se estropeó. En retrospectiva, eso fue bueno para James”, remata el australiano. 

Los recuerdos de ese periodo del exprometido de la artistason un poco difusos, pero sí pudo confirmar que Carey estaba “molesta” durante su estancia en Israel. “Yo simplemente desaparecí”, explica el magnate, quien hasta ahora ha rehusado a confirmar si la intérprete de We belong together le devolvió el anillo de compromiso valorado en 10 millones de dólares. El pasado mayo, The New York Post afirmó que la cantante lo habría vendido por 2.1 millones de dólares.  

Además de su situación financiera, Packer ha tenido que lidiar en el último tiempo con otras dificultades personales. El pasado mes de marzo, el australiano fue ingresado en un centro psiquiátrico en Boston, un día después de haber renunciado a su puesto como director en Crown Resort —la cadena de casas de juegos— por “problemas mentales”. Según el medio británico The Daily Mail, Packer ya ha sido dado de alta del centro y podría estar viviendo en Argentina.

Tras la ruptura, Carey, también ha vivido momentos complicados. El pasado abril, la intérprete de Hero confesó que sufre un trastorno bipolar, del que actualmente se está tratando tras años de negación. “He decidido buscar tratamiento después de los dos años más difíciles que he pasado”, reveló la cantante a la revista People. Carey hace referencia al tiempo de agitación profesional, como su desastrosa actuación de fin de año en Nueva York el pasado 2016; y también sobre el drama personal que vivió con Packer. Actualmente, la artista, madre de dos niños, mantiene una relación con el bailarín y coreógrafo Bryan Tanaka.

El País

Fuente: EL PAÍS

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Temas: Categorías: Entretenimiento

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