Francisco Fernández Marugán, defensor del Pueblo, en el Pleno del Congreso. B
Francisco Fernández Marugán, defensor del Pueblo, en el Pleno del Congreso. BERNARDO DÍAZ

El defensor del Pueblo, Francisco Fernández Marugán, ha constatado este miércoles en el Congreso de los Diputados la “utilización de instalaciones y centros educativos para actos de reivindicación política” en Cataluña y ha condenado estas actuaciones porque “la libertad ideológica, de pensamiento, de expresión y de cátedra no pueden justificar los actos de adoctrinamiento en la educación”.

“La educación pretende enseñar a pensar, pero lo que no puede hacer es decirte lo que tienes que pensar”, ha recalcado. “Quien educa es un maestro, quien adoctrina es un doctrinario. El doctrinario no admite discrepancias. El doctrinario impone su doctrina, no la somete a consideración y análisis. Quien está fuera de la doctrina es un hereje, y así se viene practicando desde hace siglos. Muchos siglos”, ha añadido.

Fernández Marugán ha intervenido en comisión para explicar el informe anual del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura y también para responder una pregunta de Ciudadanos sobre las quejas relativas a adoctrinamiento en centros educativos de Cataluña.

Sobre esta cuestión ha informado que, desde finales septiembre de 2017, el organismo que dirige ha recibido 28 denuncias. Ha reconocido que, “en términos relativos, el número de quejas no es significativo”, pero ha añadido que, “aunque fueran muy contados los casos en los que se produjeron supuestos de adoctrinamiento en el ámbito educativo, el simple hecho de su existencia debería preocuparnos a todos extraordinariamente y más aún a quienes son responsables directos de evitarlos, es decir, las autoridades educativas de Cataluña y, en su caso, las del Estado”.

El Defensor del Pueblo fue la primera institución en actuar contra los lazos amarillos en los espacios públicos. Hace un mes, envió una carta a la consejera de Sanidad de la Generalitat instándola a retirar este “símbolo ideológico” de un hospital público por considerar que “la libertad de expresión de las personas en instalaciones públicas tiene un límite en el principio de neutralidad ideológica de los poderes públicos”.

“La enseñanza debe huir de términos como adoctrinamiento”, ha recalcado este miércoles. “Si en lugar de enseñar y educar se adoctrina o, si se utiliza la enseñanza en el sistema educativo para la promoción de terminadas ideas o valores en menoscabo de otras, por lícitas y legítimas que puedan ser las que se promocionen, se está violentando el objetivo de la educación, socavando los principios básicos de un sistema democrático”.

CSIF https://www.elmundo.es/espana/2018/10/17/5bc64116e5fdea89028b466e.html

OLGA R. SANMARTÍN

Fuente: EL MUNDO

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Temas: Categorías: España Mundo

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