Manifestación frente a la embajada saudí en Washington por la desaparición de
Manifestación frente a la embajada saudí en Washington por la desaparición de Yamal Khashoggi. JIM WATSONAFP

El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, ordenó una operación para atraer al columnista del ‘Washington Post’ Yamal Khashoggi de vuelta a Arabia Saudí para luego detenerlo, según habría conocido la Inteligencia de Estados Unidos tras interceptar conversaciones de funcionarios saudíes discutiendo el plan, publica este jueves el ‘Post’.

Las pesquisas de la Inteligencia estadounidense, como afirman al diario fuentes internas, implicarían al régimen saudí en la desaparición de Khashoggi la semana pasada después de que ingresara en el consulado saudí en Estambul. Las autoridades turcas también creen que un equipo de la Inteligencia saudí asesinó al periodista.

Según revela el ‘Post’, varios amigos de Khashoggi aseguran que durante los últimos cuatro meses, altos funcionarios saudíes cercanos al príncipe heredero habían llamado al activista para ofrecerle protección e incluso un trabajo de alto nivel para el Gobierno, si regresaba a su país de origen.

Khashoggi, sin embargo, se habría mostrado escéptico ante las ofertas y dijo a un amigo que el Gobierno saudí nunca cumpliría sus promesas de no hacerle daño. “Él dijo: ‘¿Estás bromeando? No confío en ellos”’, contó Khaled Saffuri, un activista político árabe-estadounidense, al relatar una conversación que mantuvo con Khashoggi en mayo, momentos después de que el periodista recibiera una llamada de Saud al-Qahtani, un asesor de la corte real.

La Inteligencia de EEUU, que apunta a un plan para detener a Khashoggi en Arabia Saudí, ha alimentado la especulación de funcionarios y analistas en varios países de que lo que ocurrió en el consulado fue un plan para capturar a Khashoggi que pudo haber salido mal.

Un ex funcionario de inteligencia de EEUU, que habla para el ‘Post’ sobre este delicado tema bajo la condición de anonimato, señala que la operación, que involucraba enviar a dos equipos con un total de 15 hombres en dos aviones privados que llegaban y salían de Turquía el mismo día 2 de octubre a distintas horas, parece ser una “entrega”, es decir, una operación en la que alguien es expulsado extralegalmente de un país y depositado para ser interrogado en otro.

Pero los funcionarios turcos concluyen que, independientemente de la intención de la operación, Khashoggi fue asesinado en el interior del consulado. Los investigadores no han encontrado su cuerpo, pero los funcionarios turcos han publicado imágenes de vídeo vigilancia del activista saudí entrando al consulado en la tarde del 2 de octubre, pero no saliendo.

¿”Deber de advertir” por parte de EEUU?

La información sobre los planes anteriores de Arabia Saudita para detener a Khashoggi publicados este jueves han generado dudas sobre si el Gobierno de Trump debería haberle advertido al periodista de que podría estar en peligro.

Las agencias de Inteligencia tienen el “deber de advertir” a las personas que podrían ser secuestradas, lesionadas gravemente o asesinadas, de acuerdo con una directiva firmada en 2015. La obligación se aplica independientemente de si la persona es un ciudadano de EEUU, y Khashoggi era residente en el país.

“El deber de advertir se aplica si el daño está dirigido a una persona”, asegura un ex funcionario de Inteligencia. “Pero ese deber también depende de si la inteligencia indicaba

claramente que Khashoggi estaba en peligro”. “Capturarlo, lo que podría interpretarse como arrestarlo, no habría generado una obligación de advertencia”, explica el ex funcionario. “Si algo en las conversaciones interceptadas indicaba que la violencia fue planeada, entonces, sí debería haber sido advertido”.

La Oficina del Director de Inteligencia Nacional, que supervisa el proceso de advertencia, se ha negado a comentar si se había contactado previamente a Khashoggi para darle algún tipo de advertencia. La administración tampoco ha querido comentar nada sobre estos informes, que revelan un plan saudí para que Khashoggi regresara a Arabia Saudí.

“Aunque no puedo comentar sobre asuntos de Inteligencia, puedo decir definitivamente que EEUU no tuvo conocimiento anticipado de la desaparición [de Khashoggi]”, dijo ayer a la prensa el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Robert Palladino. Al ser preguntado por si el Gobierno habría tenido el deber de advertir a Khashoggi si poseía información de que estaba en peligro, Palladino se negó a responder lo que calificó como una “pregunta hipotética”.

Estos informes pueden plantear un problema político para Donald Trump porque implican directamente al heredero saudí, quien es particularmente cercano a Jared Kushner, el yerno del presidente y su asesor principal. El miércoles, Kushner y el asesor de seguridad nacional John Bolton hablaron por teléfono con el príncipe heredero, pero los funcionarios de la Casa Blanca dijeron que los saudíes proporcionaron poca información. Washington ya habría comenzado a discutir cómo obligar a Riad a proporcionar respuestas y qué castigo se le podría imponer si es responsable.

Fuente: EL MUNDO

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Temas: Categorías: Mundo

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