La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en una
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en una comparecencia ante el Senado JAVI MARTÍNEZ

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha eludido hoy cualquier responsabilidad en el caso de los ERE y en la concesión de subvenciones fraudulentas para cursos de formación en su comunidad autónoma. “No tenía competencias”, ha sido una de sus frases más repetidas para zafarse de las acusaciones que contra ella ha vertido el senador del PP Luis Aznar en el marco de la comisión, organizada por los populares, que pretende investigar la financiación de los partidos políticos.

La comparecencia de Díaz ha coincidido con el inicio de la precampaña de las elecciones andaluzas del próximo 2 de diciembre, lo que ha dado pie a la presidenta a asegurar que su cita en el Senado no era sino un acto electoralista programado por el PP “en su desesperación” por impulsar a su candidato Juan Manuel Moreno Bonilla.

La cita, que se ha prolongado durante cinco horas y media, ha sido tensa y bronca con una sucesión de impertinencias, descalificaciones, medias verdades y reproches demagógicos por ambas partes y en la que han salido a relucir los familiares más próximos de la presidenta andaluza a los que el portavoz popular ha tachado de “enchufados”; el comisario Villarejo y sus encuentros con Cospedal; los discos duros de Bárcenas rotos a martillazos; el Jaguar del ex marido de Ana Mato o las fiestas de cumpleaños “con confetis” de los hijos de la ex ministra de Sanidad pagadas por la red Gürtel.

Susana Díaz ha negado tener conocimiento de los detalles del caso ERE por los que se ha interesado el PP ni tampoco del reparto de subvenciones por parte de la Junta ni de las supuestas contrataciones a dedo de amigos y familiares de destacados miembros del PSOE andaluz, incluidas la de su esposo José María Moriche y sus tres cuñadas y ha reprochado a los populares el que “además de espiar a los de su propia formación” también se dediquen a investigar a su familia. “Insidia y difama que algo queda”, ha dicho.

Díaz ha recalcado que no hay ninguna causa abierta contra su partido por financiación ilegal y ha añadido además que durante su etapa al frente de la Junta no se ha podido encontrar caso alguno de corrupción. “Yo no tengo ni una sola mancha y no tienen nada de qué acusarme”, ha dicho aludiendo al hecho de que los casos de presunta corrupción en la Junta se produjeron antes de 2013 cuando ella accedió a la Presidencia de la Junta en sustitución de José Antonio Griñán . “Yo nunca he tenido que agachar la cabeza”, ha repetido posteriormente.

La presidenta andaluza ha acusado al PP de pretender abrir contra ella “una causa general” motivada por la proximidad de la cita con las urnas y se ha mostrado indignada muy especialmente por las alusiones a su marido, “un currante que ganaba entre 700 y 1.200 euros al mes”, según sus propias palabras. El caso de José María Moriche, esposo de Díaz, ha sido uno de los ejemplos que ha puesto el senador del PP para demostrar cómo desde la Junta se beneficiaba a los próximos y se tendía una “red clientelar” para apuntalar el poder del PSOE.

Susana Díaz fue recibida a su llegada al Senado por un grupo nutrido de miembros de su partido. La presidenta antes de entrar en la sala de comparecencia calificó la comisión de investigación de “teatro” con fines electoralistas y la clara pretensión de “contaminar” el debate ante las urnas. La comisión de investigación del Senado, a la que sólo asiste el PP, tiene prevista la comparecencia de los ex presidentes de la Junta, Manuel Chaves y José Antonio Griñán en los próximos días.

MARISA CRUZ

Fuente: EL MUNDO

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Temas: Categorías: España Mundo

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