SERGIO GONZÁLEZ
SERGIO GONZÁLEZ

Ya van quedando pocos vivos. El siglo XX va desapareciendo con la muerte de sus grandes protagonistas: Nelson Mandela, Yasir Arafat, Fidel Castro… La reina de Inglaterra, que parece inmortal, desafía en longevidad al último timonel de la URSS, el hombre que la renovó y acabó por tumbarla. Hoy, despreciado por Putin y exiliado en una dacha en las afueras de Moscú, Gorbachov defiende su legado ante el escritor William Taubman, premio Pulitzer, que pasó por Madrid para hablar de su biografía, publicada en la editorial Debate.

Pregunta.- ¿Cómo es hoy la vida cotidiana de Mijaíl Gorbachov?

Respuesta.- Me temo que muy triste y muy solitaria. No estoy seguro de que él se dé cuenta de lo triste que es, porque siempre ha sido un optimista, pero objetivamente, en su propio país no se le quiere, su mujer murió de forma trágica, tenían una hija, Irina, que cuidaba de él pero ahora vive en Alemania porque no tolera los ataques e insultos contra su padre. Putin le rindió cierto respeto al principio, pero ya no. Una de las frases más conocidas de Putin es: «La gran catástrofe del siglo XX es el desmoronamiento de la URSS» y acusa a Gorbachov de ello. El tiene más aceptación en Occidente, pero incluso aquí se le presta menos atención que antes.

P.- ¿Por qué se empeñó en vivir en Rusia si en Occidente tenían mejor opinión de él?

R.- Él tuvo oportunidades de vivir en Alemania y en EEUU, pero la razón por la que él sigue en Rusia es por demostrar que es un ruso de verdad, que no es un traidor. Que no ha vendido su país a Occidente. Si viviera en Alemania, por ejemplo, podría hacer pensar a sus críticos que esa era su intención.

P.- ¿Cómo le ha afectado todo esto al propio Gorbachov?

R.- Él es consciente del valor de todo lo que hizo para su país, pero hay amigos suyos que me han revelado que está muy deprimido.

P.- ¿Qué queda en la Rusia actual de las reformas democráticas de Gorbachov? ¿Vladimir Putin ha dejado algo en pie?

R.- Al menos hay un periódico, Novaya Gazeta, del que Gorbachov es uno de los accionistas minoritarios y publica noticias que son verdad. También hay una emisora de radio independiente. Y, en general, la gente puede viajar a Occidente de manera mucho más libre que antes. Pero el régimen que ha impuesto Putin en la actualidad ha acabado con el legado reformista de Gorbachov. Yo no puedo decir que su Gobierno sea totalitario, pero sí que es autoritario. Permite cierto grado de libertad para que exista una válvula de escape.

P.- ¿Está cambiando Putin la narrativa sobre los logros de Gorbachov en negativo igual que lo hace en positivo hacia Stalin?

R.- Me temo que sí., al menos para muchos rusos. Quizá el 20% de los rusos, los más jóvenes y la clase media, puede detectar los cambios que hizo Gorbachov. Por otro lado, el 80% restante que admira a Putin no quiere a Gorbachov. La población rural y la de las ciudades más pequeñas, no tienen buena opinión de él. Le culpan del caos de los años 90. Hace unos años hicieron una encuesta sobre los grandes líderes de Rusia. Stalin salió el primero, Putin el segundo, pero Gorbachov ni aparecía.

P.- ¿Cómo es Gorbachov en las distancias cortas?

R.- Le he entrevistado ocho veces por espacio de dos horas cada vez. Es un hombre encantador, amable, cálido, cercano, con mucho sentido del humor… Realmente trasmite lo que es, un hombre decente.

P.- ¿Cree que el propio Gorbachov ha podido idealizar el pasado en su memoria y galvanizar sus logros?

R.- Sí, lo ha hecho. De cara a sí mismo ha tenido que hacer hincapié en sus logros. Él sentó las bases de la democracia en Rusia. Si algún día regresa la libertad, quizá los rusos vuelvan la vista atrás y vean que Gorbachov fue el primero que la promovió y puso fin a la Guerra Fría. Si uno imagina que Ronald Reagan hubiera muerto antes de las conversaciones con Gorbachov y hubiera entrado Bush padre como presidente una legislatura antes, creo que también hubiera acabado la Guerra Fría, pero si hubiera sido Gorbachov el que hubiera muerto antes de tiempo, te puedo asegurar que la Guerra Fría continuaría hoy.

P.- ¿Estaba Gorbachov empeñado en un imposible, como es hacer del comunismo y la democracia algo compatible?

R.- La democracia comunista ya no es comunismo. Pero esa era la esencia de Gorbachov. Decía que, al principio, el leninismo sí podría hacer sido democrático y humano, pero Stalin pervirtió la revolución. Él quería volver a ese principio. Pero para mí el comunismo leninista nunca fue democrático. Lenin comenzó lo que Stalin perfeccionó. Al final de su mandato, Gorbachov fue virando hacia la socialdemocracia.

P.- ¿Por eso se llevaba tan bien con Felipe González?

R.- González era socialista, joven, intelectual… A Gorbachov le encantaba hablar con él del futuro del socialismo. Era su favorito, incluso por encima de Thatcher, Mitterrand o Reagan. Dígame una cosa. ¿En España caía bien Gorbachov?

P.- En España había un muñeco de guiñol que tenía la hoz y el martillo en la mancha de su cabeza.

R.- Tengo que mandarle este libro a Felipe González. Me gustaría saber su opinión sobre él.

ALBERTO ROJAS

Fuente: EL MUNDO

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Temas: Categorías: Mundo

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