Sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid)
Sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid) JAVIER BARBANCHO

Se llama Anis M Rabet Rifi. Nació en Sant Feliu de Giixols (Gerona) y el próximo 18 de agosto cumplirá 22 años. Este catalán, con nacionalidad marroquí, estaba planeando cometer un atentado terrorista en España, donde realizaba labores de captación y adoctrinamiento para la organización terrorista Daesh, además de estar vinculado con “potenciales terroristas”.

Agentes de la Policía Nacional le detuvieron el pasado 7 de agosto en Vitoria y el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz le ha enviado a prisión provisional por un presunto delito de terrorismo.

Anis M Rabet tenía su residencia habitual en Algeciras (Cádiz), donde frecuentaba un locutorio, y viajaba a menudo a Marruecos. En uno de esos desplazamientos conoció al marroquí Ismail Amaghtir en la localidad de Fnidep, en Castillejos (Marruecos), en 2017, ejerciendo sobre él “de forma consciente y directa una labor radicalizadora y adoctrinadora”, según obra en el auto de prisión fechado este 9 de agosto.

Gracias a la detención de esta persona por la policía marroquí en octubre del año pasado por delitos de terrorismo, se pudo paralizar “el plan terrorista en curso”, además de que “se ha podido evidenciar que ese activismo de Anis M Rabet en pro de la causa yihadista no es meramente intelectual”.

Los hechos investigados revelan que fue el propio Anis M Rabet quien determinó la ubicación del ataque terrorista en España, comprometiéndose a prestar apoyo logístico y económico, así como financiar los preparativos para atentar y proveer de un vehículo y armas blancas para cometer el atentado.

Entre las actividades ilícitas que realizaba para conseguir financiación se encontraba la compraventa irregular de teléfonos móviles y tarjetas SIM, así como la falsificación de documentos, estafas e, incluso, tráfico de drogas.

Tras la detención de Ismail Amaghtir, el presunto terrorista adoptó medidas de seguridad para dificultar la investigación a la Policía. En concreto, dejó de publicar mensajes radicales en las redes sociales y cambió, de manera constante, de terminales de teléfonos y medios de comunicación asociados. Es más, combinaba su residencia entre su domicilio familiar y los locales en los que trabajaba y pernoctaba.

Anis M Rabet experimentó “una progresiva radicalización filoyihadista en los últimos años”, cambiando sus rutinas de conducta diaria y su actividad virtual en internet, así como su vinculación con personas y actividades radicales islamistas.

MARISA RECUERO

Fuente: EL MUNDO

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